Microplásticos; la amenaza invisible

Loading color scheme

Microplásticos; la amenaza invisible

Microplásticos; la amenaza invisible

Se encuentran pequeños trozos de plástico en los alimentos y en el agua, incluso en la placenta, pero todavía no sabemos exactamente cómo afectan a todos los ecosistemas de nuestro entorno. 

El plástico es un material compuesto de polímeros, es decir, con largas cadenas formadas por muchas unidades más pequeñas. Es un material artificial, por lo que no existía en la Tierra hasta hace aproximadamente un siglo, pero hoy en día, ya hay trozos de plástico por todas partes y lugares en el mundo. Se han encontrado hasta en el espacio en donde el ser humano ha llegado, en las profundidades del mar y en la tierra. Según los investigadores y estudiantes de la maestría en Gestión Ambiental argumentan que dado que el plástico no es un material que exista en la naturaleza, casi no hay criaturas capaces de descomponerlo, en cambio, con el tiempo, los trozos de plástico se descomponen en fragmentos cada vez más pequeños. Estos pequeños fragmentos se denominan microplásticos, ya que no se pueden ver a simple vista, debido a su pequeño tamaño, las partículas microplásticas también logran entrar en los cuerpos de animales, células humanas e incluso se han encontrado en la placenta.

Los daños de los microplásticos al medio marino se siguen estudiando ampliamente, como también los efectos en la salud humana, con numerosos estudios e investigaciones intentan comprender su impacto. En un nuevo estudio, investigadores de la maestría en Gestión ambiental revisaron varios estudios publicados recientemente en todo el mundo y analizaron los efectos de los microplásticos en las células, con la esperanza de comprender qué tienen en común los hallazgos de todos los estudios, estos investigadores se centraron en la destrucción física de las células y la respuesta del sistema inmunitario a la presencia de plástico.

Microplásticos comerciales vs. microplásticos "naturales"

Un hallazgo notable de este estudio y repetido en varios estudios, es la gran importancia de la forma del plástico. Las partículas microplásticas se dividen en primarias y secundarias. 

  • El microplástico primario: es el que se comercializa en casi todos los productos conocidos, como juguetes, envases de alimentos, cosméticos, etc. Su forma original es redonda y todas las piezas tienen un tamaño y forma similares. 

  • Los microplásticos secundarios: son producto de la descomposición natural del plástico y su forma es indefinida, diversos estudios han demostrado que las piezas de plástico con forma irregular son más dañinas que las redondas y aumentan la respuesta del sistema inmunitario. 

Esto podría deberse a que los microplásticos comerciales tienden a descomponerse menos que los naturales, mientras que las partículas microplásticas formadas a partir de la descomposición de piezas de plástico más grandes tienen una forma puntiaguda que daña las paredes celulares, en otras palabras, el principal daño a las células es físico. Este es un dato importante, ya que muchos estudios que examinan el efecto de los microplásticos en las células que utilizan microplásticos comerciales y no los productos de degradación presentes en el medio ambiente, cuyos efectos pueden ser mucho más dañinos. 

Uno de los descubrimientos más sorprendentes es que el efecto de los microplásticos difiere entre las diferentes células, una pequeña cantidad de microplásticos puede causar graves daños a las células del sistema inmunitario. Sin embargo, en los glóbulos rojos, que no tienen núcleo celular, los investigadores descubrieron que cuanto mayor es la concentración de partículas microplásticas, más grave es el daño; además, las partículas más pequeñas causan la descomposición de más glóbulos rojos que las partículas más grandes. Cuando las partículas de plástico entran en los glóbulos, interrumpen los procesos celulares y desencadenan una respuesta del sistema inmunitario. Esta respuesta puede causar inflamación y, en última instancia, la descomposición y muerte celular, en otros casos, la presencia de microplásticos puede provocar una reacción alérgica. Finalmente, aunque existen diferentes tipos de plástico, la mayoría de los estudios no han encontrado un efecto para el tipo de plástico, sino solo para su concentración y forma, es importante destacar que estos son estudios de laboratorio, es decir, que prueban el efecto de diferentes sustancias en las células fuera del cuerpo, por supuesto, se necesita investigación más exhaustiva en animales y humanos para extraer conclusiones significativas.

Aunque ahora somos más conscientes que nunca de los daños de los plásticos de un solo uso y existen leyes que restringen su uso, el plástico sigue estando presente en todas partes y pasarán muchos años antes de que se descomponga y desaparezca. «Estamos expuestos a estas partículas a diario: las ingerimos y las respiramos, y sin embargo, no sabemos realmente cómo interactúan con nuestro cuerpo», declara uno de los investigadores y estudiante de la maestría en Gestión ambiental

En conclusión, los investigadores y estudiantes de la maestría en gestión ambientalformularon una lista de recomendaciones para los investigadores de microplásticos con el fin de mejorar los experimentos futuros, por ejemplo, recomiendan realizar experimentos con microplásticos presentes en el medio ambiente y los alimentos, en concentraciones que coincidan con la exposición esperada. 

La investigación sobre los efectos de los microplásticos en nuestra salud es vital y puede contribuir al desarrollo y avance de soluciones médicas. Sus resultados también podrían influir en la toma de decisiones sobre el uso de plásticos y conducir a análisis más precisos de los alimentos y el medio ambiente. 

Si desea estudiar un postgrado a nivel de maestría en Gestión Ambiental puede inscribirse para optar a una Beca. 

Nutrición Innovadora: Cómo los alimentos se convie...